Sonido: Introducción a la Música

Excepto en el vacío , el sonido se propaga por ondas que transcurren por todos los medios naturales. Las ondas son producidas como consecuencia del movimiento vibratorio de los cuerpos. Su frecuencia puede ser regular o irregular. En la música occidental, en el primer caso, el sonido es musical, pues resulta definido y reconocible, cuándo es irregular y confuso se conoce con el nombre de ruido.

Las fronteras entre una y otra clase de sonido no son fáciles de definir. Según la evolución de la música y de los diferentes estilos, las mismas se han modificado. Para algunos el considerar la música exclusivamente basada en sonidos, es una deformación habitual de los melómanos occidentales, pues excluye implícitamente la organizada con ruidos (tambores de fricción, golpeados, etc). Muchos pueblos africanos no distinguen el sonido del ruido, sólo diferencian la música de cualquier otra forma de organización sonora.

El sonido se caracteriza por cuatro elementos : altura, intensidad, timbre y duración. La altura depende de la cantidad de vibraciones por segundo. Esta cantidad define la frecuencia , a mayor número de vibraciones por segundo más agudo es el sonido , y viceversa. La intensidad o volumen depende de la amplitud y permite distinguir entre un sonido flojo o débil. El timbre, también llamado color señala la calidad del sonido y permite distinguir el instrumento por el cual es emitido. La duración es la cantidad de tiempo que un sonido se mantiene, la alternancia regular de diversas duraciones es lo que genera el ritmo. Las múltiples y distintas combinaciones de altura, intensidad , timbre y duración se traducen en diferentes tipos de melodías y ritmos.

Todo nuestro entorno está lleno de sonidos. Algunos son naturales y otros son producidos por el ser humano.

En principio, para que una serie de sonidos sea considerado música, es preciso que exista previamente la intención de producirla. En efecto la música se crea a través de la elección de las alturas y del orden en que éstas se sucedan, del tiempo que cada una de ellas debe persistir, del volumen con que son emitidas, y del instrumento que sirve de medio expresivo. El compositor es por tanto, una persona capaz de dominar los sonidos, elegirlos, depurarlos, contraponerlos, agruparlos y darlos forma.

Además de un arte, la música es una ciencia que parte de las leyes físicas del sonido y su transmisión. Terpandro (Antisa, Lesbos, primera mitad del siglo VII a.J.C) y Pitágoras (Samos,​ c. 569-Metaponto , c. 475 a. C) estudiaron la naturaleza del sonido y las relaciones numéricas entre sonidos de diversas alturas. En el Renacimiento, Gioseffo Zarlino (1517-1590) y Galileo Galilei (1564-1642) avanzaron en el estudio de la frecuencia sonora. Joseph Sauveur (1653-1716) descubrió la forma de calcular el número exacto de vibraciones y es considerado el creador de la acústica musical, en virtud de la cuál, se puede cuantificar y comparar numéricamente, la altura, el timbre, la intensidad y la duracion del sonido. Estas proporciones que se establecen son las que generan las escalas, los intervalos y en general las leyes de la armonía.

El estímulo sonoro, que se percibe a través del oído y que los nervios auditivos transmiten al cerebro , producen en este modificaciones eléctricas y químicas. Entre otras cosas ,estas modificaciones generan una reacción emocional. La sensibilidad musical puede ser innata, pero también ,puede y debe ser educada.

Conocer los elementos propios de la música ayuda a establecer una conexión más rápida y profunda con la obra musical y disfrutarla como lo que básicamente es: una fuente de placer y emoción.

Administradora y editora en http://musicaysonido.es.

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