El Blues

A partir del primer disco de Jazz en 1917 ( Livery Stable Blues ), la estructura musical más llevada al disco en siglo XX ,ha sido, sin duda, el blues.
Se adaptó a todos los estilos jazzisticos, incluso al rock and roll, y su particular color ha teñido toda la música popular.


La tradición del blues tiene sus raíces en Nueva Orleans, Buddy Bolden, a quien se le suele atribuir la invención del hot blues , ya tocaba blues instrumentales en 1894. A partir de 1912, los editores Handy y Williams, imprimieron las primeras partituras. En los años veinte, las composiciones de blues cantadas por los classic blues singers o interpretadas por los músicos de jazz, comprendían varios temas, como se advierte, por ejemplo, en Working Man blues, Sant Louis Blues o Black and tan Fantasy. A partir de los años treinta, las composiciones de blues pasaron a contener un sólo tema, del cuál, se hacían infinitas variaciones.

En la época del swing, el blues se desdibuja un poco y perdió virulencia, prácticamente los únicos bastiones donde el blues se mantuvo con toda su fuerza fueron la orquesta de Cound Basie, recién venido de Kansas City, lo más bluesy de todas las ciudades estadounidenses , y la de Duke Ellington , quien en todas las épocas y circunstancias realizó obras maestras en el género. Yendo desde la mayor simplicidad ( Beggar’s Blues 1929) hasta las más asombrosa sofisticación (Transbluecency, 1946). Duke Ellington se rodeó de los mejores músicos de blues, como <<Bubber>> Miley o Johnny Hodges.

Al mismo tiempo, en los años treinta y cuarenta , apareció una generación de blues shouters, procedentes casi todos de Kansas City: Jimmy Rushing, <<Big Joe>> Turner, Eddie << Cleanhead>>, todos ellos se consideraban herederos del blues clásico de los años veinte y, en algunos casos continuadores laicos de los antiguos predicadores baptistas. Su estilo tan potente se debió a que, por su escasez de medios, casi siempre debían cantar sin micro, pese a estar acompañados por las big bands. En los años treinta y cuarenta, también se advirtió , una declinación a la voz femenina en el blues y sólo Billie Holiday y Helen Humes destacaron con notoriedad. Los cincuenta y sesenta vieron un renacimiento de las blueswomen a través de figuras destacadas como Dinah Washington, Ruth Brown, Lavern Baker y Aretha Franklin.

A pesar de los aportes revolucionarios del be-bop, la tradición del blues ,se mantuvo viva a través de la música de Charlie Parker, Thelonios Monk y el mismísimo Dizzy Gillespie, excelente cantante de blues. Tras estar prácticamente ausente del jazz cool y un tanto desnaturalizado por los boopers, el blues retornó con fuerza con el hard-bop . Sus nuevos protagonistas fueron: Horace Silver, <<Cannonball>> Aderley, Jimmi Smith y Ray Bryant.

Paralelamente entre 1955 y 1960, la explosión del rhythm and blues contribuyó a la difusión del blues ( Fats Domino, Ray Charles, Bill Doggett y otros) que fue adoptado por los rockers blancos. Músicos como John Coltrane y McCoy Tyner parecieron cambiar la naturaleza del blues, pero éste, como género, se mantuvo vivo. Algunas figuras del free, no renegaron de él, como Cecyl Taylor, Eryc Dolphy y Archie Shepp.

A partir de los años setenta, los músicos especializados en el blues son muy pocos. Cabe mencionar a Herbie Hancock, Chick Corea y Carla Bley.
Casi todos los guitarristas de jazz rock han retomado el gusto del blues por influencia de bluesmen como BB King o Muddy Waters y por supuesto Jimi Hendrix

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