Introducción

El mundo de la música moderna y la producción de sonido tienen múltiples facetas. Es un mundo complejo y de personas creativas, desde músicos, técnicos, productores, empresarios, y personas expertas en campos como el de la música, la acústica, la producción, etc… La combinación de todas estas personas da como resultado una música con salida coercial. El proceso de convertir una idea en un producto final conlleva una serie de cuestiones: talento, compromiso, y un equipo creativo de producción, una estrategia de marketing, y a menudo dinero.

A lo largo de la historia del sonido grabado, el proceso de captura de la música para su transformación posterior en producto comercial ha cambiado radicalmente. Antiguamente, si una persona particular quería convertir su propia música en un producto final, requería el uso de un estudio profesional de grabación que estaba (y de hecho sigue estando) provisto de personal experto, y era un servicio especializado, que en muchos casos se contrataba por medio de grandes sumas de dinero.

Otra idea apareció en escena, la idea innovadora de que música, técnicos y y productores pueden tener su propio estudio de proyectos casero o portátil. Junto con este concepto aparece el hecho de que casi cualquier persona puede instalar, aprender a dominar y afrontar económicamente unas instalaciones personales de producción de audio. En una palabra, nos encontramos en medio de una revolución tecnológica y artística que otorga más poder, control artístico y conocimiento a personas creativas de todas las profesiones y condiciones sociales dentro del negocio de la música.

En el campo de la tecnología, todo principiante en el terreno de la grabación multicopista moderna, la interfaz digital de instrumentos musicales (MIDI: Musical Instrument Digital Interface), el audio digital y su entorno de producción debe tener presente que se requieren años de dedicación y práctica para desarrollar las habilidades necesarias hasta dominar con éxito el arte y la aplicación de estas tecnologías.