Técnica de la mano derecha

Si bien existen técnicas para tocar a 3 dedos, la más habitual utiliza 2 dedos, el índice y el medio, a los que llamaremos 1 y 2 respectivamente.

El bajo también se puede tocar con púa, y en este caso la técnica es la misma que la utilizada para tocar con guitarra.

Debemos tener en cuenta algunas cosas:

1. Buscar un punto de apoyo

Buscaremos un punto de apoyo de la mano derecha, que puede ser sobre alguna pastilla, o sobre la cuarta cuerda.

De acuerdo al sitio donde toquemos, obtendremos un sonido diferente, y mayor o menor resistencia de la cuerdas. A medida que nos acercamos al puente, las cuerdas son más duras y el sonido más metálico, a medida que nos acercamos al mástil, las cuerdas son más blandas y el sonido más profundo y lleno. Por lo tanto, es experiencia de cada uno ver donde se siente más cómodo y donde le gusta más el sonido.

En general, las cuerdas ofrecen una resistencia adecuada en la parte central, entre el final del mástil y el puente.

En el tradicional modelo de bajo jazz bass, ésto es justo sobre la pastilla de graves, aunque en este caso deberemos desplazar un poco la mano para que al tocar no golpeemos la pastilla,  ya que con una cantidad considerable de volumen en el amplificador estos golpes se reproducirían en el mismo.

2. Alternar los dedos 1 y 2

Se puede empezar con cualquiera de ellos, pero luego, y aunque se trate de notas largas, debemos tocar con el 1 y 2 alternándose.

3. Dedo en al cuerda de arriba

El dedo que hemos tocado debemos dejarlo apoyado en la cuerda de arriba, ésto nos ayuda siempre a saber donde estamos, y por otro lado es muy útil para apagar el sonido de la cuerda superior donde estamos apoyándonos. Como se muestra en la imagen de abajo

Dedo apoyado sobre cuerda superior

Dedo apoyado en cuerda

4. Punto adecuado de presión

Lo único que resta es encontrar un punto adecuado de presión sobre las cuerdas, el cual no debe ser ni muy suave, ya que el instrumento no sonaría en todo su potencial, ni muy fuerte, puesto que las notas sonarían mal y producirían lo que se denomina trasteo.

Pensemos un poco en ésto, las cuerdas no se deben golpear, sino tocar, se trata más bien de apoyar para después tocar.

Algo parecido también se consigue intentando que el movimiento de los dedos sea los más corto posible, sin perder presión (o volumen), de esta manera ésto nos ayuda a conseguir velocidad.