El sur siempre ha guardado una relación mística con la otra orilla, una suerte de cordón umbilical que conecta la sobriedad andaluza con la exuberancia rítmica de Latinoamérica. En ese cruce de caminos se planta hoy el músico granadino MontyBM para entregarnos «La suerte», su primer larga duración y, sin duda, uno de los artefactos sonoros más subyugantes y magnéticos de la presente temporada. No estamos ante un simple ejercicio de revisión estilística, sino ante una inmersión profunda y elegante en el bolero, la cumbia y el son cubano, pasada por el tamiz de un artista que, tras curtirse en proyectos como Red Passenger, decide ahora reivindicar la épica de lo cotidiano con una sensibilidad que desarma. Bajo la producción de Daniel Molina en los estudios Fuente Oculta, el disco se despliega como un cancionero de resistencia emocional donde el jazz y la canción ligera se abrazan a una raíz que late con la vigencia de los clásicos instantáneos.
La arquitectura de este álbum, que llegará a las grandes superficies en una cuidada edición de vinilo de 10 pulgadas el próximo 22 de mayo, se sostiene sobre la excelencia de una nómina de colaboradores que representa lo mejor de la escena granadina actual. Nombres como Alfonso Alcalá al contrabajo, Jesús Santiago y Zeke Olmo en las percusiones, o Víctor Costela al piano, arropan la voz y las cuerdas de un José Antonio Montiel Casares que se revela como un cronista imprescindible de las travesías humanas. Desde la melancolía instrumental que desprende «Morena» hasta la punzada social de «El infierno», el álbum transita por paisajes de amor y desamor con una honestidad literaria que recuerda a la «épica de la normalidad» de figuras como Natalia Lafourcade o Daniel, me estás matando.
Uno de los hitos de este trabajo es, sin duda, «El mundo no me hace bien», pieza que ya obtuvo el reconocimiento del Festival de Cine de Málaga como parte del cortometraje «Angoixa» y que en el disco se desdobla también en su versión catalana, «El món ens ha fet bé», reforzando esa vulnerabilidad universal que atraviesa toda la obra. La grabación, que buscó capturar la calidez del directo en espacios como La Mina, otorga a cortes como «Se nos fue la fuerza» o «De amor ya no se vive» una pátina de verdad que solo se consigue cuando la música se toca con la piel. Todo en «La suerte» está pensado para perdurar: desde el diseño visual a cargo de Santas Prod hasta unas letras que hablan de laberintos, edenes y hombres de piel de candado, construyendo una estética de elegancia atemporal que huye de las modas efímeras.
La puesta de largo oficial de este catálogo de historias de sal y limón tendrá lugar el próximo 24 de mayo en la Casa de la Cultura de Maracena, Granada, a partir de las 18:30 horas. Será el momento de comprobar sobre las tablas cómo este proyecto, que asume la tradición latinoamericana desde una perspectiva contemporánea y mediterránea, se convierte en un ritual de sanación a través del ritmo. Con la salida inminente en plataformas digitales y su llegada física a las grandes superficies, MontyBM deja de ser una promesa de la escena granadina para consolidarse como el autor de uno de los discos más atrayentes y necesarios de este 2026. Es música para el baile pausado y la reflexión nocturna, una invitación a entender que vivir con la suerte, sea esta volátil o perenne, es, al fin y al cabo, el mayor de los artes.
